viernes, 6 de septiembre de 2013

La copa derramada

Después de vestirme en tu mesa
bien provista,
con la copa entera
sin tocarse ni romperse...

Se cayó,
se derramó

deshecha la bebida,
desperdiciado su cristal
y no porque estuviera roto

simplemente usado
ya inutilizado para esa cena,
inservible.
necesitado de, por lo menos,
un lavado.


Nadie tiene que saber 
que el mantel quedó mancillado 
cuando la copa, 
 - que de forma absurda se llenó - 
se vertió sobre tu impoluta imagen.

Rápidamente volví a poner los cubiertos  limpios, 
las copas pulidas y brillantes,
las servilletas bien dobladas,
la cubitera con hielos recientes y transparentes
--
Repuse el mantel,
uno limpio e impecable,
igual o mejor que el anterior:
sin fisuras, ni arrugas
ni señales

para que tu imagen

si, tu imagen, 
 siguiera siendo la misma
aunque la mía quedara mancillada
dolorida
desperdiciada,
olvidada en el lavavajillas
esperando una oportunidad mejor.


4 comentarios:

  1. Me sabe demasiado doloroso...como ese afán de las mujeres de quedar siempre postergadas por el otro...
    Y la pulcra sincronía de las imagenes a repetición (en la foto) me hablan de lo mismo, de una esclavitud, de un temor a salirme de la raya roja de la página del cuaderno, que marca el márgen, diciéndome: hasta aquí no más puedes escribir la historia...más allá no te está permitido.

    Ufff...qué duro y qué inaceptable para cualquiera.

    ABRAZOS MILES,VICKY!

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  2. Post ciertamente duro y explícito! Vendrán cenas mejores,...

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  3. Es cierto, una decepción, pero... Una vez repuesta la esbelta, frágil, trasparente y delicada copa, pudo tener las oportunidades esperadas e incluso superadas.
    Bss.

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  4. Los mejores momentos todavía están esperando su atención
    Buen Domingo
    Obrigado per la visita
    Morris

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Eres libre para comentarme lo que quieras. Intento ser respetuosa siempre, poetizar levemente, alegrar sinuosamente...Quiero lo mismo de ti. Adelante...